Thursday, 30 December 2010

Casa en el Lago Okoboji | Min l Day

A quién no le gustaría tener una casa junto a un lago? Tanto para los que lo han vivido como para los que no tiene un encanto especial. Supongo que se deberá a esa sensación de exclusividad que da el creerse dueño de un trocito de naturaleza con todo lo deseable: tierra, agua y frondosos árboles. También la sensación de intimidad que produce si la casa en cuestión está tan bien pensada como esta, con todas las estancias mirando al lago y cerradas a las miradas más curiosas de los vecinos.




La casa está en el estado norteamericano de Iowa, en una zona de lagos glaciales. Es obra de los arquitectos MinlDay y me recuerda tangencialmente a Mies Van der Rohe y su Casa Farnsworth por su elevación sobre el terreno y por la atención que han puesto en el uso de los materiales y detalles constructivos. Para empezar me gusta la mezcla de hormigón y lamas verticales de madera de Ipe en la fachada. También como la carpintería metálica negra marca perfectamente los distintos volúmenes. Y aunque el despiece de todos estos elementos hace que no se vea una arquitectura limpia desde fuera si le da en cambio un toque acogedor y pintoresco que me parece interesante.




Una vez dentro parece que la frialdad del lago se ha apoderado de todo. Mucho hormigón, planchas de policarbonato que dejan pasar la luz, reflejos metálicos e iluminación más arquitectural que otra cosa. La mayoría dirá que demasiado duro, para mí en cambio está perfecto.






Y dejo a propósito estas dos últimas fotos para el final. Absolutamente genial el cabecero de madera de la cama simulando ondas acuáticas en la primera y preciosa la combinación de lameply - aglomerado muy de moda - en suelo, paredes y puertas correderas con el acento de color de las habitaciones y el sillón Womb de Saarinen.







Creo que viendo las fotos sobran los comentarios. Buena arquitectura y buenos interiores. Quién quiere más!

Monday, 27 December 2010

Nuevo Museo ABC de Dibujo e Ilustración

Este mes ha abierto sus puertas en Madrid el nuevo Museo ABC de Dibujo e Ilustración, destinado a acoger la impresionante colección de archivos de este diario de tirada nacional desde su fundación en el año 1903. Se encuentra situado en la calle de Amaniel, cerca del Centro Cultural Conde Duque, en una antigua fábrica de cervezas obra de José López Sallaberry, culpable del desarrollo urbano de la capital durante el siglo XX. La remodelación ha corrido a cargo del estudio de arquitectos Aranguren & Gallegos que han respetado la estructura original pero con cambios sustanciales en su apariencia.





Al museo se accede por debajo de una bonita pasarela cerrada con celosía que une las dos partes del edificio. De ahí se pasa a un patio abierto que llama la atención por el recubrimiento de baldosas triangulares de diferentes tonos de gris y vidrio verde en suelo y paredes y por la pintura roja en una de las fachadas originales que hace de contraste perfecto. Por si fuera poco la celosía de la pasarela además filtra la luz de la calle provocando un juego de sombras.





Una vez dentro el juego de triángulos se repite en los techos de la planta baja y de manera más sutil en escaleras y zonas de paso. Son plantas muy libres con pocos elementos de mobiliario. Me gustan especialmente esos archivadores en forma de caja señalizados con números rojos. El resto es blanco, blanco y más blanco, tanto en la arquitectura moderna como en la rehabilitada.



El aspecto general es llamativo pero sencillo. Sin duda la huella del dibujo está presente en este museo pero no de una manera obvia sino hábilmente tratada con celosías, despieces en el suelo y algún punto atractivo de color. Cuando miro estas fotos me acuerdo del proyecto remodelación de un mercado que hice en la escuela junto a mis compañeros y que estaba inspirado en el tebeo.

Sobre los fondos del museo decir que tienen hasta ilustraciones de Gris o Dalí que trabajaron para el periódico en su momento. Os dejo el enlace del propio ABC donde explican de manera más detallada todos estos archivos impresos que había que proteger frente a la fulminante era digital y que bien merecen un museo como éste.

Gracias a gromiko del foro de Urbanity por algunas de las fotos.

Sunday, 26 December 2010

Nat. Fine Bio Food Restaurant

Hace tiempo que ví este restaurante en la web de Contemporist y tenía ganas de mostrarlo. Se trata de una cadena de restaurantes de comida biológica -u orgánica, como queráis llamarlo- ubicada en Alemania. Este espacio pertenece al local que tienen en Hamburgo y está diseñado por el estudio eins:eins architekten. La idea principal era unir la naturaleza con la ciudad. Así, los arquitectos se han basado en formas orgánicas para evocar un oasis de salud y tranquilidad.



Las paredes tienen ramificaciones y los agujeros del techo recuerdan nubes. Uno de los grandes aciertos del local es la separación visual del contenedor respecto de las columnas pintadas en gris oscuro que lo sustentan. De esta forma la sensación que se tiene es de estar en un lugar mucho más grande, un bosque que no termina donde está la puerta, si no que respira, que está al aire libre.




El espacio general imagino que está hecho de Corian para conseguir esas formas abstractas y voladizos de una sola pieza. El resto de materiales empleados son -cómo no- la madera en el suelo y las sillas y una tapicería verde musgo con textura. Lo mejor es la distribución: De una parte mesas de comedor con sillas, de otra unas pequeñas islas expresamente diseñadas como zona lounge y situadas cerca de la barra. Es curioso ver esto en un restaurante de comida sana donde siempre parece que lo único importante es el producto que ofrece y no el cómo.




Otra agradable sorpresa es ver cómo la iluminación cambia según la hora del día. Por la mañana luz natural multiplicada por el blanco de las paredes y por la tarde retro-iluminaciones cálidas que dan la impresión de una bonita puesta de sol.


Además las dimensiones son muy generosas, algo poco común en este tipo de restaurantes. Quizás la estética sea a estas alturas algo muy visto pero me quedo con esas pequeñas innovaciones que también son fruto de un interiorismo pensado y bien realizado.


via Contemporist

Thursday, 16 December 2010

Dan Flavin

Ya sabéis de sobra la fascinación que tengo por la luz. Pues bien, aquí os presento uno de esos artistas que consiguen emocionarme únicamente con luz y color: Dan Flavin. Desconocido por muchos pero sin duda uno de los artistas más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Como analista de arte dejo mucho que desear así que os remito a la explicación que de su obra hace el periodista José Jiménez en un artículo para elcultural.es:
 
...La obra de Flavin surgió en el contexto del minimalismo, para referirse a su trabajo él prefería hablar de “arte situacional”. Sus piezas constituyen una auténtica síntesis de escultura y modificación plástica de los espacios arquitectónicos, todo ello con un intenso aliento pictórico, además de tener como objetivo conseguir la implicación física y mental del público, que en sus instalaciones, se impregna de forma gradual de los cambios perceptivos propiciados por la disposición de los tubos de luz fluorescente de distintos colores. El único soporte, por cierto, que Flavin utilizó para su trabajo a partir de 1963, año en que realizó una pieza auténticamente seminal, con un tubo fluorescente amarillo de fabricación industrial dispuesto en diagonal sobre la pared, y a la que en un primer momento llamó Diagonal del éxtasis personal.




El planteamiento de Dan Flavin implica un acto de reconocimiento del papel que los materiales tecnológicos cotidianos pueden desempeñar en el terreno del arte y, por consiguiente, una puesta en cuestión de todas las leyendas acumuladas sobre el creacionismo artístico. Sobre su diagonal escribió: “No dejaba mucho espacio al saber hacer artístico”. Más que un hacer, para él el arte era un pensar, y así lo manifestó explícitamente: “Me gusta más el arte como pensamiento que como trabajo. Lo he afirmado siempre. (…) Es una proclamación: el arte es pensar”.

El eje de su trabajo se sitúa en dos de los componentes fundamentales de la tradición artística: la luz y el color, eso sí, la luz y los colores de nuestro tiempo, producidos por objetos de fabricación industrial. El interés de Flavin apuntaba a restaurar un equilibrio entre la luz como imagen y la luz como objeto: “No se puede considerar la luz como un fenómeno objetivo, pero es sin embargo así como yo la contemplo”. Sus obras, inscritas en una línea que va de la tradición de la arquitectura, la pintura y la escultura, “a las acciones de luz eléctrica que definen el espacio”, pretenden actuar como “estructuras mentales simples”. Propuestas, en definitiva, que revitalizan el carácter mental y espiritual del arte en la época histórica del dominio global de la tecnología, precisamente a través de ella...



Al parecer Flavin tuvo una educación muy religiosa y unos referentes morales y estéticos que se apreciaban en las dedicatorias de sus obras, desde su joven hermano muerto pasando por el filósofo Guillermo de Ockham o o el pintor Henri Matisse. Sus obras me recuerdan en parte a las ideas del el constructivismo ruso, con ese juego conceptual y plástico de las formas geométricas que consiguen ritmo y movimiento. Para mí todo un referente. Espero que lo disfrutéis.

Wednesday, 1 December 2010

Iluminación navideña con firma

El pasado 26 de noviembre se encendió en Madrid el alumbrado navideño. Puede parecer un poco pronto y es que desde el ayuntamiento quieren afrontar la crisis del consumo animando a los madrileños a salir a la calle y hacer sus compras de fin de año. La iluminación como es lógico también se ha visto recortada respecto a otros años, las luces son en un 100% de bajo consumo o tipo LED y además se han reutilizado algunos diseños ya existentes para otras calles. A pesar de esto hay cinco nuevos motivos de reconocidos diseñadores, modistos y arquitectos vistiendo las preciosas calles de Madrid. El primero de ellos es de Teresa Sapey para la calle Serrano, una iluminación muy vistosa a base de círculos concéntricos de colores. Un poco psicodélica pero muy chula. Tengo ganas de pasar por allí y verla in situ.


Haníbal Laguna ha puesto un toque clásico a la calle Ortega y Gasset con lámparas de araña entrelazadas con un sinfín de guirnaldas rojas. La verdad es que el rojo, aunque típico, es el color perfecto para estas fiestas. Bonito y elegante.



Para la calle Goya la también modista Purificación García ha imaginado cientos de cubos de colores hechos con tecnología LED. Parece que vuelven los colores en tiempos difíciles. Más colores para olvidar las penas, deben haber pensado, y no andan desencaminados.


Aún así siempre hay cabida para diseños modernos y creativos. En las calles Fuencarral y Montera llaman la atención unas estrellas hechas con barras y puntos de luz en movimiento que crean destellos y producen un efecto mágico. El diseño es de Ana Locking y tengo que decir que estan bastante bien, originales al menos.


Y por último Juanjo Oliva ha diseñado la iluminación de la calle Jorge Juan. Menos transitada que las anteriores pero que con su reciente remodelación y estas luces en movimiento bien merece un paseo por ella.


El resto de calles conservan diseños de años pasados, como la Gran Vía. Un diseño que conmemora su centenario con perfiles de rascacielos y edificios. He oído muchas opiniones acerca de esta iluminación: que si no es nada navideña, que si es fea... Yo al contrario, debo decir que me encanta y espero que dure muchos años!



También se mantiene el enorme árbol de Ágatha Ruiz de la Prada en el centro de la Puerta del Sol y la iluminación de las calles adyacentes.



Qué opináis? En general os gusta más o menos que años anteriores? Creéis que con los tiempos que corren se debería prescindir de un gasto como este o por el contrario es algo necesario que nos anima un poco la Navidad?


Gracias a Bor y a Ricardo Ricote del foro Urbanity por algunas de las fotos.

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